Pues sí, ya estoy con uno de mis temas favoritos: selección sexual (¡¡mal pensados!! que sois unos mal pensados).
Como siempre, voy a hablar de aves, que es el tema que me resulta más cercano. Sólo hay que salir al campo o, los más vagos, poner un documental, para darse cuenta de la enorme variedad de coloraciones presentes en las aves. Principalmente existen dos tipos de coloraciones: las formadas por pigmentos y las estructurales. Cada una tiene sus características, sus peculiaridades y, en ocasiones, su mensaje. Hoy nos centraremos en las primeras, que a su vez se subdividen en dos grandes grupos: las basadas en carotenoides y las basadas en melaninas.
Los carotenoides suelen dar colores brillantes, como rojos, amarillos, anaranjados, verdes. Pero... ¿por qué tienen las aves esos colores? ¿Para qué sirven?

Algunos estudios demuestran que las hembras de diversas especies suelen elegir a los machos más coloreados. Esto nos dice que tales coloraciones podrían encerrar un mensaje para las hembras. ¿Pero cuál? Si nos remontamos a algún
post anterior, vimos que existían múltiples señales que, para que sean efectivas, debían de tener un coste. Debían ser honestas. Y para saber saber cúal es dicho handicap, primero hay que ver que peculiaridades tienen estos pigmentos.
Para empezar, las aves son incapaces de sintetizar carotenoides, por lo que han de ingerirlos en la dieta. Estudios con herrerillos y carboneros han demostrado que aquellos que ingieren mayor número de orugas son más coloreados que el resto (las plantas sintetizan los carotenoides, las orugas se comen a las plantas e incorporan los carotenoides y los pajaros se comen a las orugas). Esto nos indica que un macho fuertemente coloreado es hábil forrajeando y buscando alimento, además de estar en buen estado coporal. Si, por el contrario, el animal está mal alimentado o no es capaz de ingerir los suficientes carotenoides en su dieta será incapaz de mantener una fuerte y viva coloración.
Diversos estudios han demostrado que los carotenoides tienen un papel importantísimo como antioxidantes, capturando los radicales libres que son tan perjudiciales para las células. Un animal fuertemente coloreado indicará que, aunque "desvíe" una parte de sus carotenoides hacia las coloraciones es capaz de mantener su condición física intacta (cosa que no podría hacer un ave en peor condición).

También existe relación con el sistema inmune. Se ha visto que las aves con
infecciones coccidiales presentan menor grado de coloración, pues se bloquea la absorción de los carotenoides en el intestino. Así pues, un pájaro de brillante plumaje sería, una vez más, un pájaro sano, pues uno enfermo no podría absorber suficientes carotenoides para mantener su coloración. Y algo parecido ocurre con los ectoparásitos, al menos en algunas especies, aunque la relación no es tan clara como en el caso de las coccidiosis.
Estos son sólo unos ejemplos de los distintos tipos de información que pueden transmitir una determinada coloración. Por supuesto, se trata tan sólo de una pequeña introducción, pues la cosa es mucho más complicada. Aún queda por hablar de las coloraciones basadas en melaninas y de las estructurales (de las que hablaremos en próximos capítulos). Y no sólo quedan en el tintero esos dos tipos de coloraciones, sino también las distintas interacciones entre ellas, pues no es raro que se emplee una combinación de varios tipos de pigmentos (como en el caso del carbonero de la foto superior, donde el color amarillento lo dan los carotenoides y el negro las melaninas). Y cada coloración puede encerrar un mensaje totalmente distinto. Pero lo que sí vemos es que se ofrece una amplia gama de informaciones que sirve para facilitar la difícil tarea de elegir pareja.
En fin, que aún nos queda tema para rato (para los que les interese), pues el asunto es tan extenso como apasionante.
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